Cooperar quiere decir obrar juntos para un mismo fin

Siguiendo este principio, siete colaboradores de la fundación Benallar de Barcelona, se desplazaron en Marzo a Bolivia para llevar a cabo un proyecto sanitario conjuntamente con trabajadores bolivianos. A pesar de que Benallar es una asociación pequeña y de presupuesto reducido, atendieron a un total de 2000 personas.
El equipo de Benallar ha tenido que superar distintas dificultades para llegar a la poblaciòn. En primer lugar, los tràmites burocràticos para permitir el acceso al paìs con medicamentos son largos y sin garantìas. El gobierno boliviano, asì como el ecuatoriano en 2007, controla y en muchas ocasiones deniega la entrada de fàrmacos en el paìs. Lo hacen para evitar el contrabando, por lo que la asociaciòn ha tenido que demostrar que no tenìa intenciones de comerciar en el mercado negro con el material. Para ello han contado con la colaboraciòn de su proveedor, Farmamundi.
El acceso a las poblaciones se complica en los meses de marzo y abril, coincidiendo con la estaciòn lluviosa. Los caminos desaparecen bajo el barro y los cooperantes caminan durante varias horas cada dìa para llegar a los poblados, al igual que los habitantes de las poblaciones circundantes.
El grupo no ha tenido problemas de rechazo en las comunidades. En algunas regiones, especialmente en las andinas, la colaboraciòn de grupos extranjeros no es bienvenida por causas polìticas. Es frecuente encontrar grupos de mèdicos cubanos, venezolanos o japoneses, paìses con buenas relaciones diplomàticas con Bolivia, en lugar de trabajadores de otras nacionalidades.
Ademàs, las condiciones de los hospitales pùblicos y de muchas instituciones sanitarias religiosas son muy precarias, y no cuentan con las medidas higiènicas bàsicas.